domingo, 19 de julio de 2009

Descartan que hayan usado "la gotita" para tapar los balazos en María Marta



Descartan que hayan usado "la gotita" para tapar los balazos en María Marta

Un médico forense descartó hoy de plano la posibilidad de que los orificios de bala que tenía María Marta Gracía Belsunce en la cabeza hayan sido tapados con pegamento como sostiene el fiscal Diego Molina Pico.
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Se trata de Osvaldo Raffo, el más prestigioso médico legista del país, quien declaró ante el Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro como perito de parte de la defensa del viudo Carlos Carrascosa, junto a quien fuera su compañero de conducción del programa televisivo "Forenses, cuerpos que hablan", el criminalista Raúl Torre. Con una nueva exhibición del video de la autopsia -Carrascosa se retiró de la sala como ya hizo en las otras oportunidades-, Raffo explicó que la diferencia de tamaño y apariencia que se percibe en las seis heridas de bala encontradas en el cráneo de la víctima, se corresponde con las diferentes distancias desde las cuales fueron ejecutados los balazos. El forense de 76 años que dijo haber practicado entre 12 mil y 15 mil autopsias en su carrera, explicó que "en un sujeto vivo 'La Gotita' se puede utilizar para cerrar un corte que no requiera de sutura producido por ejemplo por una Gillette (hoja de afeitar)", pero aclaró que tanto en una persona viva como muerta, con ese pegamento "no se puede cerrar un agujero de bala". Raffo explicó que una bala no sólo genera el orificio de entrada sino también un conducto que sigue su trayectoria. "Se necesitaría no sólo una gotita, sino un cerramiento, un rellenado, y se formaría una costra de cemento que no pudieron haber no advertido los médicos autopsiantes", remarcó, haciendo alusión a que en el protocolo de autopsia los médicos que la efectuaron no dejaron constancia de presencia de pegamento. En el video se ve claramente que los tres orificios de entrada que María Marta tenía delante de la oreja izquierda son más pequeños que los dos balazos que penetraron atrás de ella, por el parietal del mismo lado. La sexta bala, que denominaron "pituto", sólo lastimó el cuero cabelludo pero no penetró. "En la cabeza de María Marta hubo disparos a distintas distancias: Por delante de la oreja fueron disparos cercanos producidos a uno o dos centímetros, y por detrás de la oreja, que están más abiertos, fueron con el cañón del arma apoyado", ilustró el médico legista. Incluso, Raffo mostró con el video que los balazos más abiertos presentaban lo que se llama "Mina de Hoffman", que es cuando el borde del orificio de bala parece desgarrado hacia adentro por acción los gases de la detonación de una bala y que es una lesión inconfundible de los disparos efectuados con cañón apoyado. Para explicar la posible presencia de ciano -uno de los compuestos de "La Gotita"-, en las muestras de piel de los balazos, el forense mencionó la posibilidad de que los médicos de la autopsia hayan contaminado el cadáver, aunque sin intención. Raffo mostró en el video cómo uno de los peritos pisó con sus zapatos la mesa de autopsia cuando trasladan el cuerpo desde el ataúd. Luego se vio que los médicos se sorprendieron al ver seis heridas de bala y encontrar sólo cinco plomos y, en su intento por hallar el proyectil faltante -el "pituto" arrojado al inodoro por la familia-, revisaron el drenaje por donde se escurren los líquidos cadavéricos y volvieron a tocar la cabeza de María Marta sin cambiarse los guantes. "Los forenses cumplieron su cometido y no observo negligencia, ni impericia, pero se les informó que debían buscar golpes contra las canillas de la bañera y se encontraron con cinco balas en el cráneo", dijo. Con un testimonio muy claro y didáctico -Raffo fue docente universitario-, el perito de la defensa demolió la exposición del forense Néstor De Tomas, que declaró a favor de la fiscalía al asegurar en el juicio que el notó en el video la presencia de pegamento en al menos tres orificios de bala. Antes que Raffo, declaró Torre, quien reveló que al ser contratado por la familia, el padre de la víctima, Horacio García Belsunce, le pidió que investigaran "a fondo y caiga quien caiga, por más dolorosa que sea la conclusión", dando a entender que no obviaran a Carrascosa ni a ningún otro integrante de la familia como sospechosos. "La autoría del marido fue nuestra primera hipótesis, pero la descartamos cuando desde la propia investigación de la fiscalía lo situaron al momento de los hechos en otro sitio que era el club house del country", dijo el perito sosteniendo una pipa, como hacía en su programa de TV. Sin embargo, cuando Molina Pico le preguntó si descartaría a Carrascosa si se demostraba que estaba en el lugar y el momento del hecho, Torre contestó: "Seguramente, no". Respecto a la mecánica del crimen, Torre afirmó que de acuerdo a su hipótesis, María Marta recibió el primer disparo en la antesala de la habitación, que ese balazo fue el famoso "pituto" que no penetró, y que después la víctima huyó al baño y allí el asesino la sujetó y la mató de cinco balazos efectuados "en no más de dos segundos y medio", a muy corta distancia y sujetándola de los cabellos o la ropa. (Télam).
www.elcomercioonline.com.ar
Más información en http://www.elcomercioonline.com.ar/articulos/50015533-Descartan-que-hayan-usado-la-gotita-para-tapar-los-balazos-en-Maria-Marta.html/

Claudio Lifschitz, ex secretario de Galeano. Lo denunció su ex mujer

AMIA: acusan de recibir coimas al testigo que dio vuelta la causa
Se trata de Claudio Lifschitz, ex secretario de Galeano. Lo denunció su ex mujer.
Por: Daniel Santoro
Claudio Lifschitz, el testigo clave que en 2003 dio vuelta el juicio oral por el atentado contra la AMIA al denunciar irregularidades en la investigación del entonces juez Juan José Galeano, fue acusado por su ex esposa de recibir supuestas coimas. Ante un escribano público, Beatriz Toribio Astorga afirmó que Lifschitz "recibió una pequeña fortuna" luego de sus denuncias de irregularidades en la investigación original.Lifschitz fue prosecretario de Galeano entre 1995 y 1997 cuando el juez se abocaba exclusivamente al atentado. Primero denunció las irregularidades ante la bicameral de seguimiento de los atentados y luego ante el TOF 3. Una de ellas fue el pago de la SIDE de 400 mil dólares a Carlos Telleldín antes de acusar al ex comisario Juan José Ribelli. Este pago fue comprobado y fue el eje de la nulidad que benefició a los ex policías bonaerenses. Telleldín entregó la Trafic usada como cochebomba.Otras de sus denuncias están siendo investigadas en una causa paralela por el juez Ariel Lijo. Pero ahora su ex esposa puso en duda los motivos de sus denuncias.Toribio Astorga tiene un juicio por alimentos contra su ex esposo, quien fue sobreseído por la Cámara del Crimen porteña en una denuncia por insolvencia fraudulenta, es decir esconder bienes propios a nombres de terceros. Un mes antes, Lifschitz había denunciado que fue secuestrado y le cortaron la espalda con la palabra AMIA y denunció a la SIDE.En la declaración jurada, a la que accedió Clarín en fuentes de la colectividad judía, Toribio Astorga aseguró que cuando se fueron de vacaciones en 1996, Lifschitz le reveló que "decidió sustraer un video que el juez (Galeano) guardaba y ofrecerlo con el objeto de ganar dinero y darse a conocer".Luego contó que un ex policía "consiguió un contacto con el doctor Mariano Cúneo Libarona, quien apareció como adquirente del material que el conseguiría a favor de quien después se enteró por los medios se trataba de Ribelli, quien lo utilizaría a su favor". Se refiere al video en que se ve a Galeano hablar con Telleldín de un pago para un libro. Precisó que Lifschitz concurrió un viernes de 1997 al juzgado y sustrajo un video equivocado. Tuvo que volver al día siguiente y tomar el correcto."En ese contexto recibió importantes pagos tras tres o cuatro visitas al estudio del citado defensor", aseguró la mujer. Cúneo no quiso hacer comentarios ante Clarín.Como fue separado del juzgado de Galeano, Lifschitz "me dijo que recibió la oferta de escribir un libro por el cual también recibió dinero". "Con la idea de hacer una registración (del libro) en EE. UU. decidió gastar parte del dinero en un viaje de tres meses", añadió. Se alojaron en un hotel de Broadway y 42 de Nueva York y alquiló un auto. "No era el nivel de vida de un empleado judicial", acotó.Al volver "se entrevistó varias veces con la actual presidenta (Cristina Kirchner), quien para entonces era senadora o diputada. Lifschitz no hacía nada sin recibir algo a cambio, así fue como comenzó con las denuncias del caso AMIA, acompañado de su actual abogado Pablo Jacoby con quien se reunía constantemente desde el 2000". Ese año sacó su libro: "AMIA; por qué se hizo fallar la investigación". Jacoby dijo a este diario que lo vio tres veces desde el juicio oral del 2001 y que solo lo defiende ahora en un juicio de familia.Cuando Kirchner asumió la presidencia en el 2003, Cristina -que integraba la bicameral- alentó la pista siria y acusó a Galeano de no haber investigado al comerciante de origen sirio Alberto Kanore Edul. Pero el fiscal Alberto Nisman, quien tomó la investigación tras la renuncia de Galeano, volvió a la pista iraní en 2006.En todos esos años Lifschitz "recibió una pequeña fortuna", aseguró su ex mujer. "Por ese motivo abrió una cuenta en el exterior a la que se giró dinero tras declarar en el caso AMIA frente al Tribunal Oral que juzgaba a Ribelli y otros implicados", agregó.El 22 de setiembre del 2003 Lifschitz y Toribio Astorga viajaron a Marbella. Y el 24 fui " testigo de la apertura de la cuenta y de una caja de seguridad en el banco "La Caixa de Barcelona" en la sucursal Marbella", añadió. Precisó que esa operación lleva el número 2100-2640-02-0710025481". La Caixa tiene 4 sucursales en ese balneario. Seguidamente, afirmó que el ex secretario letrado "era socio de un integrante de la SIDE de apellido Martins" .Después se separaron. A mediados de 2004, Lifschitz apareció en la casa de Toribio Astorga "con un bolso grande que contenía muchos dólares estadounidenses". Los escondió en el colchón, en bolsas termoselladas. La mujer denunció haber recibido esta amenaza de Lifschitz: "la gente que me dio el dinero que se había depositado en la cuenta extranjera era capaz de matarme al igual que a mis hijos". Ahora el juez Lijo deberá demostrar si esta denuncia es verdad.

Claudio Lifschitz,SIEMPRE SOSPECHE QUE ERA UN MITOMANO aprovechador y sin verguenza!TESTIGO DE LA CAUSA AMIA


AMIA: dudas por el ataque a Lifschitz
Foto Internet - Claudio Lifschitz cuando fue tajeado con la frase AMIA
La Policía tiene interrogantes sobre el ataque a balazos que sufrió el ex subsecretario de la causa AMIA. Esta mañana el testigo denunció que una persona le disparó cuando se dirigía a su casa desde la localidad de Merlo.
19/07/2009 : 22:35 : La Policía Bonaerense elevó varios interrogantes con respecto al supuesto atentado que sufrió el ex prosecretario de la causa AMIA, Claudio Lifschitz, cuando desde un automóvil le dispararon en la localidad de Merlo, informaron a Online-911 fuentes policiales. Según el relato de Lifschitz alrededor de las dos de la mañana del sádabo un auto VW Bora color azul, que tenía vidrios polarizados y estaba sin patente, disparó tres tiros contra el Magane propiedad del ex subsecretario. Dos de los disparos ingresaron por el limpiaparabrisas e impactaron en el baúl y asiento de atrás. "Mi custodio de la Policía Federal, que iba a mi lado, me agarró del cuello, me tiró hacia abajo y me salvó la vida mientras repelía el ataque con su pistola", explicó a lanación.com.Sin embargo a la Policía no le cerraron varios aspectos del relato de Lifschitz. "La denuncia fue radicada a las seis de la mañana cuando el hecho se produjo a las dos de la mañana, a pesar de la gravedad de los hechos tuvo tiempo de ir a su casa y volver cuatro horas después", contó uno de los investigadores del caso. Agregó que Lifschitz estaba muy tranquilo cuando relató lo sucedido ante la Policía y que se amparo en el secreto profesional cuando le preguntaron qué hacía en el Camino de la Rivera, una zona de Merlo considerada peligrosa por los oficiales. "Lifschitz sólo dijo que venía de ver a un cliente sin dar mayores detalles". Asimismo la Policía Científica no encontró las vainas del arma con la que dispararon contra el ex prosecretario, como tampoco las huellas del freno del Megane, propiedad de Lifschitz, al momento de la agresión. Los peritos en cambio sí encontraron dos proyectiles que podrían ser de calibes 9 0 38 milímetros. Por su parte la UFI 3 de Morón, a cargo del caso, mandó a realizar otras pericias a la Ciudad de Buenos Aires que "aún desconocemos su resultado", adelantó a Online-911 una fuente judicial."Se econtraron dos disparos que ingresaron por el parabrisas y las esquirlas, bastantes deterioradas, fueron descubiertas en el baúl y en un asiento trasero" señalaron las fuentes consultadas. Lifschitz, en su relató ante la Policía dijo que que el auto "aminoró su marcha y por el techo corredizo una persona comenzó a disparar", "siento tres detenciones que impactan en el parabrisas y asiento del conductor". El cabo de la Policía Federal, que está custodiando a Lifschitz, respondió el ataque.Acá también los investigadores plantearon sus dudas. "Como hizo el custodio para en tan poco tiempo empujar a Lifschitz hacia abajo, bajarse del auto y repeler la agresión", agregó la fuente. El 7 de marzo pasado Lifschitz denunció que fue secuestrado en Devoto y en una camioneta le tajearon en la espalda la palabra "AMIA" y le grabaron con fuego un número de seis dígitos en el antebrazo izquierdo. La investigación de las agresiones y del secuestro están en manos del juez federal Rodolfo Canicoba Corral y por ahora no arrojaron nungún resultado.

LAS MENTIRAS DEL FISCAL DIEGO MOLINA PICO(CASO MARIA MARTA)

Un médico forense descartó hoy de plano la posibilidad de que los orificios de bala que tenía María Marta Gracía Belsunce en la cabeza hayan sido tapados con pegamento como sostiene el fiscal Diego Molina Pico.
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Se trata de Osvaldo Raffo, el más prestigioso médico legista del país, quien declaró ante el Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro como perito de parte de la defensa del viudo Carlos Carrascosa, junto a quien fuera su compañero de conducción del programa televisivo "Forenses, cuerpos que hablan", el criminalista Raúl Torre. Con una nueva exhibición del video de la autopsia -Carrascosa se retiró de la sala como ya hizo en las otras oportunidades-, Raffo explicó que la diferencia de tamaño y apariencia que se percibe en las seis heridas de bala encontradas en el cráneo de la víctima, se corresponde con las diferentes distancias desde las cuales fueron ejecutados los balazos. El forense de 76 años que dijo haber practicado entre 12 mil y 15 mil autopsias en su carrera, explicó que "en un sujeto vivo 'La Gotita' se puede utilizar para cerrar un corte que no requiera de sutura producido por ejemplo por una Gillette (hoja de afeitar)", pero aclaró que tanto en una persona viva como muerta, con ese pegamento "no se puede cerrar un agujero de bala". Raffo explicó que una bala no sólo genera el orificio de entrada sino también un conducto que sigue su trayectoria. "Se necesitaría no sólo una gotita, sino un cerramiento, un rellenado, y se formaría una costra de cemento que no pudieron haber no advertido los médicos autopsiantes", remarcó, haciendo alusión a que en el protocolo de autopsia los médicos que la efectuaron no dejaron constancia de presencia de pegamento. En el video se ve claramente que los tres orificios de entrada que María Marta tenía delante de la oreja izquierda son más pequeños que los dos balazos que penetraron atrás de ella, por el parietal del mismo lado. La sexta bala, que denominaron "pituto", sólo lastimó el cuero cabelludo pero no penetró. "En la cabeza de María Marta hubo disparos a distintas distancias: Por delante de la oreja fueron disparos cercanos producidos a uno o dos centímetros, y por detrás de la oreja, que están más abiertos, fueron con el cañón del arma apoyado", ilustró el médico legista. Incluso, Raffo mostró con el video que los balazos más abiertos presentaban lo que se llama "Mina de Hoffman", que es cuando el borde del orificio de bala parece desgarrado hacia adentro por acción los gases de la detonación de una bala y que es una lesión inconfundible de los disparos efectuados con cañón apoyado. Para explicar la posible presencia de ciano -uno de los compuestos de "La Gotita"-, en las muestras de piel de los balazos, el forense mencionó la posibilidad de que los médicos de la autopsia hayan contaminado el cadáver, aunque sin intención. Raffo mostró en el video cómo uno de los peritos pisó con sus zapatos la mesa de autopsia cuando trasladan el cuerpo desde el ataúd. Luego se vio que los médicos se sorprendieron al ver seis heridas de bala y encontrar sólo cinco plomos y, en su intento por hallar el proyectil faltante -el "pituto" arrojado al inodoro por la familia-, revisaron el drenaje por donde se escurren los líquidos cadavéricos y volvieron a tocar la cabeza de María Marta sin cambiarse los guantes. "Los forenses cumplieron su cometido y no observo negligencia, ni impericia, pero se les informó que debían buscar golpes contra las canillas de la bañera y se encontraron con cinco balas en el cráneo", dijo. Con un testimonio muy claro y didáctico -Raffo fue docente universitario-, el perito de la defensa demolió la exposición del forense Néstor De Tomas, que declaró a favor de la fiscalía al asegurar en el juicio que el notó en el video la presencia de pegamento en al menos tres orificios de bala. Antes que Raffo, declaró Torre, quien reveló que al ser contratado por la familia, el padre de la víctima, Horacio García Belsunce, le pidió que investigaran "a fondo y caiga quien caiga, por más dolorosa que sea la conclusión", dando a entender que no obviaran a Carrascosa ni a ningún otro integrante de la familia como sospechosos. "La autoría del marido fue nuestra primera hipótesis, pero la descartamos cuando desde la propia investigación de la fiscalía lo situaron al momento de los hechos en otro sitio que era el club house del country", dijo el perito sosteniendo una pipa, como hacía en su programa de TV. Sin embargo, cuando Molina Pico le preguntó si descartaría a Carrascosa si se demostraba que estaba en el lugar y el momento del hecho, Torre contestó: "Seguramente, no". Respecto a la mecánica del crimen, Torre afirmó que de acuerdo a su hipótesis, María Marta recibió el primer disparo en la antesala de la habitación, que ese balazo fue el famoso "pituto" que no penetró, y que después la víctima huyó al baño y allí el asesino la sujetó y la mató de cinco balazos efectuados "en no más de dos segundos y medio", a muy corta distancia y sujetándola de los cabellos o la ropa. (Télam).
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CARLOS CARRASCOSA INOCENTE!


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Un médico forense descartó hoy de plano la posibilidad de que los orificios de bala que tenía María Marta Gracía Belsunce en la cabeza hayan sido tapados con pegamento como sostiene el fiscal Diego Molina Pico.





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Se trata de Osvaldo Raffo, el más prestigioso médico legista del país, quien declaró ante el Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro como perito de parte de la defensa del viudo Carlos Carrascosa, junto a quien fuera su compañero de conducción del programa televisivo "Forenses, cuerpos que hablan", el criminalista Raúl Torre.

Con una nueva exhibición del video de la autopsia -Carrascosa se retiró de la sala como ya hizo en las otras oportunidades-, Raffo explicó que la diferencia de tamaño y apariencia que se percibe en las seis heridas de bala encontradas en el cráneo de la víctima, se corresponde con las diferentes distancias desde las cuales fueron ejecutados los balazos.

El forense de 76 años que dijo haber practicado entre 12 mil y 15 mil autopsias en su carrera, explicó que "en un sujeto vivo 'La Gotita' se puede utilizar para cerrar un corte que no requiera de sutura producido por ejemplo por una Gillette (hoja de afeitar)", pero aclaró que tanto en una persona viva como muerta, con ese pegamento "no se puede cerrar un agujero de bala".

Raffo explicó que una bala no sólo genera el orificio de entrada sino también un conducto que sigue su trayectoria.

"Se necesitaría no sólo una gotita, sino un cerramiento, un rellenado, y se formaría una costra de cemento que no pudieron haber no advertido los médicos autopsiantes", remarcó, haciendo alusión a que en el protocolo de autopsia los médicos que la efectuaron no dejaron constancia de presencia de pegamento.

En el video se ve claramente que los tres orificios de entrada que María Marta tenía delante de la oreja izquierda son más pequeños que los dos balazos que penetraron atrás de ella, por el parietal del mismo lado. La sexta bala, que denominaron "pituto", sólo lastimó el cuero cabelludo pero no penetró.

"En la cabeza de María Marta hubo disparos a distintas distancias: Por delante de la oreja fueron disparos cercanos producidos a uno o dos centímetros, y por detrás de la oreja, que están más abiertos, fueron con el cañón del arma apoyado", ilustró el médico legista.

Incluso, Raffo mostró con el video que los balazos más abiertos presentaban lo que se llama "Mina de Hoffman", que es cuando el borde del orificio de bala parece desgarrado hacia adentro por acción los gases de la detonación de una bala y que es una lesión inconfundible de los disparos efectuados con cañón apoyado.

Para explicar la posible presencia de ciano -uno de los compuestos de "La Gotita"-, en las muestras de piel de los balazos, el forense mencionó la posibilidad de que los médicos de la autopsia hayan contaminado el cadáver, aunque sin intención.

Raffo mostró en el video cómo uno de los peritos pisó con sus zapatos la mesa de autopsia cuando trasladan el cuerpo desde el ataúd.

Luego se vio que los médicos se sorprendieron al ver seis heridas de bala y encontrar sólo cinco plomos y, en su intento por hallar el proyectil faltante -el "pituto" arrojado al inodoro por la familia-, revisaron el drenaje por donde se escurren los líquidos cadavéricos y volvieron a tocar la cabeza de María Marta sin cambiarse los guantes.

"Los forenses cumplieron su cometido y no observo negligencia, ni impericia, pero se les informó que debían buscar golpes contra las canillas de la bañera y se encontraron con cinco balas en el cráneo", dijo.

Con un testimonio muy claro y didáctico -Raffo fue docente universitario-, el perito de la defensa demolió la exposición del forense Néstor De Tomas, que declaró a favor de la fiscalía al asegurar en el juicio que el notó en el video la presencia de pegamento en al menos tres orificios de bala.

Antes que Raffo, declaró Torre, quien reveló que al ser contratado por la familia, el padre de la víctima, Horacio García Belsunce, le pidió que investigaran "a fondo y caiga quien caiga, por más dolorosa que sea la conclusión", dando a entender que no obviaran a Carrascosa ni a ningún otro integrante de la familia como sospechosos.

"La autoría del marido fue nuestra primera hipótesis, pero la descartamos cuando desde la propia investigación de la fiscalía lo situaron al momento de los hechos en otro sitio que era el club house del country", dijo el perito sosteniendo una pipa, como hacía en su programa de TV.

Sin embargo, cuando Molina Pico le preguntó si descartaría a Carrascosa si se demostraba que estaba en el lugar y el momento del hecho, Torre contestó: "Seguramente, no".

Respecto a la mecánica del crimen, Torre afirmó que de acuerdo a su hipótesis, María Marta recibió el primer disparo en la antesala de la habitación, que ese balazo fue el famoso "pituto" que no penetró, y que después la víctima huyó al baño y allí el asesino la sujetó y la mató de cinco balazos efectuados "en no más de dos segundos y medio", a muy corta distancia y sujetándola de los cabellos o la ropa. (Télam).

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